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La Masía Can Ametller está situada en un paraje de Sant Cugat que en la antigüedad recibía el nombre de “Fonte Calciata”.

El topónimo del lugar se cita en el año 986 en una escritura por la cual dos personajes llamados Mayor y Barón venden a Odó, Abad del Monasterio de Sant Cugat, tierras y casas que poseían “… in Locum que dicunt Fonte Calciata. .. “.Durante el siglo XII, en ese mismo lugar se encontraba la iglesia de San Lorenzo de Fontcalçada, y que hoy está detrás de la Masía, formando parte del establecimiento.

En 1136 aparecen los primeros apellidos que responden al nombre de Fontcalçada pero no será hasta finales del siglo XV cuando se haga referencia, por primera vez, el nombre de Ca n’Ametller.

El nombre con el que lo hemos conocido hasta la fecha actual proviene de uno de sus propietarios, el Masover Ametller, que bautizó la finca alrededor del siglo XVII. Cien años después, la Masía pasó a ser propiedad del monasterio de los Carmelitas Descalzos de Barcelona.

En 1781, un nuevo propietario reconstruyó la ermita que estaba en ruinas. Desde entonces, Masía Can Ametller ha sido restaurada en varias ocasiones, en una de las cuales, concretamente en 1976, se descubrió un ábside en forma de herradura.

El Masover Ametller bautizó la finca alrededor del siglo XVII

Durante el siglo XII, en ese mismo lugar se encontraba la iglesia de San Lorenzo de Fontcalçada